En todos lados se cuecen habas

Hoy recib� la llamada de un muy buen amigo que reci�n lleg� de un viaje por Espa�a. Mi pregunta era obvia…�C�mo te fue?

La respuesta la verdad es que no me la esperaba. Inmediatamente me dijo “muy mal mi Le�n” y entonces me cont� su historia de terror madrile�a.

Resulta que el d�a anterior a que regresara a M�xico decidi� ir con su esposa a una discoteca que se llama La Kapital (No estoy seguro de que as� se escriba. Yo estuve ah� hace 10 a�os). Ya en la discoteca, su esposa y �l se separaron. De repente lleg� el personal de seguridad y sin m�s lo sacaron de la discoteca y le dijeron que ya no pod�a estar en el lugar.

�l trat� de averiguar porqu� lo estaban sacando pero seg�n me cuenta no le dieron ni oportunidad de argumentar en su favor ni nada. Simplemente lo sacaron. �l estaba completamente sobrio, no hab�a tenido ning�n tipo de problema ni nada. Su error fue traer un reloj muy costoso puesto y a la vista.

En el momento en que lo sacaron, tres sujetos lo abordaron y se lo llevaron. Lo subieron a un coche y lo golpearon para robarle el dinero que tra�a y sus tarjetas de cr�dito y d�bito. Dentro del coche y despu�s de golpearlo, dice mi amigo que sinti� un piquete y a continuaci�n comenz� a sentirse mal hasta que perdi� el conocimiento.

La escena que sigue es que se despert� en un hospital, golpeado, con la ropa rasgada, sin cartera y obviamente sin reloj.

El doctor que le atendi� le dijo que le hab�an inyectado una droga conocida como BZD. Seg�n los an�lisis que le practicaron, la dosis que le inyectaron fue bastante fuerte y en consecuencia sus ri�ones estaban saturados por lo que iba a tardar al menos tres d�as en desintoxicarse y volverse a sentir bien.

Mi amigo me dice que se sent�a como si hubiera agarrado una borrachera de 4 d�as. Mi amigo le pregunt� al doctor si hab�a visto un caso as� anteriormente y le dijo que si. Que incluso una vez lleg� al hospital a punto de morir un turista al que le hab�an extra�do los ri�ones y en otra ocasi�n lleg� otro paciente al que le hab�an “vaciado” un ojo por resistirse a que le quitaran su reloj.

El doctor le dijo que si deseaba denunciar lo que le hab�a pasado �l con mucho gusto llamaba al ministerio p�blico (me imagino de la guardia civil) par que hiciera su denuncia. Mi amigo estaba tan asustado que prefiri� no meterse en m�s problemas y opt� por no denunciar. A mi se me hizo muy f�cil decirle que hab�a hecho mal en no denunciar pero ya poni�ndome en sus zapatos, la verdad es que tal vez yo hubiera reaccionado igual.

Ya en mejor estado, sali� del hospital con direcci�n a su hotel. No me explic� como pag� la cuenta del hospital ni como lleg� a su hotel. Al llegar, lo �nico que encontr� en el mostrador principal fue un recado de su esposa dici�ndole que ya se hab�a regresado a M�xico y le hab�a dejado su boleto de avi�n y su pasaporte con el encargado.

Su esposa, cuenta �l despu�s de haber regresado a M�xico platicado con ella, pens� que �l se hab�a salido con otra mujer de la discoteca y la hab�a dejado ah�. Obviamente casi le cuesta el divorcio. Pero esa parte de la historia viene m�s adelante.

Al ver que lo �nico que ten�a era su boleto de avi�n y su pasaporte, decidi� irse al aeropuerto. Pudo llegar gracias a que uno de los botones del hotel le regal� un boleto del metro al ver su desesperaci�n.

Ya en el aeropuerto se present� en el mostrador de la aerol�nea (creo que Aerom�xico) y le dijeron que no pod�a abordar el avi�n en el estado en que se encontraba. Le pidieron que cuando menos se comprara una camisa para poder subir al avi�n. �l les explic� lo que le hab�a pasado y que no ten�a dinero para comprarse una nueva camisa y a la gente de Aerom�xico como que no les import� mucho porque no lo dejaron subirse al avi�n.

Despu�s de enojarse, argumentar, gritar, etc. una persona se le acerc� y lo llam� por su nombre. Resulta que la persona que se le acerc� hab�a sido su alumno en la licenciatura. Ahora esta persona trabaja en una empresa que tiene que ver con servicios de inteligencia de varios pa�ses. Mi amigo le cont� su experiencia y esta persona le dijo que ten�a que abordar el avi�n de regreso a M�xico pero que lo pod�a ayudar con dinero al menos. As� pues le dej� algo de dinero y abord� el avi�n.

Ya con dinero, mi amigo habl� a M�xico, pidi� que le ayudaran a solucionar un par de cosas pero igual no se pudo subir ya en ese momento al avi�n. Al cabo de unos minutos vio que la persona con quien se hab�a encontrado hab�a bajado del avi�n. Lo hab�a visto tan mal que decidi� quedarse para ayudarlo.

Despu�s de esto, mi amigo y su amigo se quedaron un par de d�as m�s en Madrid para que mi amigo se recuperara y despu�s volvieron a M�xico.

Ah� no hab�an acabado los problemas de mi amigo. Lleg� a su casa y sus cosas lo estaban esperando empacadas y listas para que se fuera. La esposa le estaba pidiendo el divorcio. Afortunadamente ella si escuch� lo que mi amigo ten�a que contarle y obviamente mi amigo le ense�� los an�lisis, los golpes que a�n no sanaban, los reportes de las tarjetas al banco, las operaciones que aparec�an en los estados de cuenta de las tarjetas, el ingreso y alta del hospital, etc.

Hoy se re�a de lo que le pas�. Yo pienso que fue muy afortunado y que en realidad le sali� barato. No pas� del reloj, una cantidad fuerte de dinero que sacaron de sus tarjetas y la recuperaci�n por la droga que le inyectaron. Pero al final hoy est� en una sola pieza y de regreso en su casa.

Su reflexi�n fue, entre otras, que lo que nunca le hab�a pasado en M�xico le fue a pasar en Espa�a. El reloj que motiv� todo lo hab�a utilizado varias veces en M�xico y nunca le hab�a pasado nada. Desgraciadamente hay gente mala en todos lados y a �l le toc� encontrarse con ella en Madrid.

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