León Felipe Sánchez

Un loco y su mundo

México: país de caricatura

Hace años tuve la oportunidad de visitar a un buen amigo mío en Berna, Suiza. En aquél entonces yo tenía apenas 18 años. Platicando de como veían los europeos a México el me dijo que lo veían como un país de caricatura. Yo me acuerdo que en ese momento lo increpé y le dije que no era posible que nos vieran de esa forma. Él, más grande que yo por varios años, me respondió “con el tiempo te darás cuenta”.

Hoy no solo comparto su opinión si no que estoy convencido de que verdaderamente somos un país de caricatura. Un mundo en que la lógica no existe…en donde “15 minutos” duran más que un sexenio, en donde se combate al nepotismo despidiendo a tu coordinadora de comunicación porque te casaste con ella, en donde el precio de la gasolina ha subido un 31% en menos de seis años pero tenemos planes de invertir en refinerías fuera de México, en donde pedimos que coman y se vayan, en donde descubrimos nuevos literatos como “Borgues”, en donde llegamos a la Presidencia tomados de la cruz, en donde el máximo órgano de la justicia electoral concluye que la mayor irregularidad dentro del proceso de la elección la cometió el Presidente de la República y no hay una sanción, en donde ese mismo Presidente llegó a serlo gracias al voto de millones que estaban hasta el tope de ver que sucediera lo que después él mismo hizo, en donde tu Secretario de Gobernación, en aquél entonces del Trabajo, abusa de su investidura para intimidar a una maestra por considerar que los libros que deja leer como tarea son inapropiados para la educación de su hija, en donde ese mismo secretario reza en lugar de actuar y cumplir con su obligación, en donde los funcionarios que llegaron en un topaz descontinuado cuando tomaron posesión hoy se van en BMW del año, en donde exportamos gente cuando el país se encuentra en una situación económica inmejorable, en donde los changarros y el ambulantaje son la solución al desempleo, en donde se es capaz de dividir y confrontar a la sociedad con tal de llegar al poder, en donde tendremos dos gobiernos, el legal y el ilegal, en donde los machetes pueden más que la Ley y las Instituciones, en donde el Secretario de Comunicaciones y Transportes habla con los patos, en donde todo homicidio es un ajuste de cuentas, en donde la delincuencia es dirigida desde los reclusorios y cárceles, en donde las casillas electorales tienen más boletas que votantes registrados, en donde los mismos que votan por el PAN son los que le van al América.

Todo esto solo puede pasar en un país de caricatura.

En: Polí­tica — September 13, 2006

Trackbacks

Para hacer un trackback a este post usa esta URL


Comentarios

Los comentarios de este post en RSS
  1. … ¿que decir?

    Hoy me senti triste y con una mezcla de frustración-impotencia al ver las calles del centro histórico (histérico dicen algunos) llenos de policías federales, agentes del Estado Mayor Presidencial vestidos de negro sin identificación visible, vallas de 3 metros de alto hechas con placa de acero y ancladas al piso, comerciantes estupefactos e incredulos ante sus ojos ¿que pretenden?

    Las arengas mesiánicas y los oidos que escuchan y se dejan arrastrar…

    ¿En verdad queremos vivir en unpaís así? Peor aún ¿Nos lo merecemos?

    pancho - September 14, 2006 @4:45 pm
  2. [...] ios » Ya decía yo hace un par de meses que México se había convertido en un país de caricatura, pero no cabe duda que, cada que pienso que ya perdí la capacidad de asombro, nuestros polà [...]

  3. niñas dejen de llorar pot todo no sean tan exageradas por dios…

    tu oadre - October 3, 2007 @11:01 am

Añade tu opinión


(obligatorio)
¿Añadir la URL de tu blog?


buddy icon Bienvenido a León Felipe Sánchez, aquí podrás leer las barbaridades que pasan por mi cabeza y alguno que otro chisme cibernético.

¿Donde estoy?

Download Flash plugin

Buscador

Pulsa ENTER al terminar de escribir

Enlaces


Sindicar

Puedes Sindicar el contenido de este blog en tu lector de noticias usando alguna de las siguientes formas:



WordPress & Dalarnas

León Felipe Sánchez © 2008 — Algunos derechos reservados